Comprensión de la preparación institucional
La preparación institucional se refiere al grado en que una organización está dispuesta y es capaz de aplicar políticas de igualdad de género de manera significativa y sostenible. Esto incluye tanto las estructuras formales (por ejemplo, políticas, estrategias, asignación de recursos) como las culturas informales (por ejemplo, normas, actitudes, comportamiento de los líderes) que facilitan o dificultan el progreso (Norman, 2010). Las investigaciones ponen de relieve que el cambio es más eficaz cuando las instituciones reconocen su propia posición dentro de un sistema de género más amplio y se comprometen con una reflexión crítica y a largo plazo (Clarkson et al., 2020). Los resultados de las encuestas nacionales de SheCOACH (D2.2, D2.3) lo refuerzan, ya que los proveedores de formación en coaching de los cuatro países señalan una brecha entre las declaraciones de misión institucional y la capacidad real de implementación. Si bien algunas instituciones pueden expresar su compromiso con la inclusión de género, la ausencia de políticas internas estructuradas, el desarrollo limitado del personal y la falta de datos de seguimiento desglosados por género a menudo impiden el progreso. En entrevistas estructuradas, las partes interesadas también destacaron la influencia de las actitudes personales de los líderes institucionales, ya sea como barreras o como poderosos facilitadores del cambio, subrayando la importancia de la rendición de cuentas del liderazgo como una dimensión de la preparación.
Una evaluación sólida de la preparación explora:
- Las actitudes y comportamientos de los líderes con respecto a la inclusión de género.
- Las políticas existentes y sus deficiencias en la aplicación.
- La historia institucional en materia de iniciativas de diversidad o igualdad.
- La disponibilidad de recursos (humanos, financieros y técnicos).
- Competencias del personal en materia de educación y formación con perspectiva de género.
Las instituciones pueden considerar la posibilidad de realizar una auditoría de género, una herramienta de revisión interna que ayuda a identificar los puntos fuertes y débiles de los esfuerzos de incorporación de la perspectiva de género en las políticas, los procedimientos, la cultura y la dotación de personal.
